Testigo de un hecho delictual

¿QUÈ ES UN DELITO?

En un concepto jurídico; Es la acción típica antijurídica culpable y sancionable con una pena.

1.- ¿QUÉ DEBO HACER SI SOY VÍCTIMA DE UN DELITO?

R: Si eres víctima de un delito, puedes interponer una denuncia ante la Policía Boliviana (FELC-C, Ministerio Publico).

2.- ¿QUÉ DIFERENCIA EXISTE ENTRE LA DENUNCIA Y LA QUERELLA?

R: La principal diferencia entre denuncia y querella, es sin duda el tema económico. La denuncia es gratuita. Simplemente, la denuncia consiste en comunicar los hechos que revisten carácter penal y que además estamos obligados a denunciar. (Por ejemplo un robo, una violación, asesinato,) cuando la denuncia sea presentada ante la policía esta informara dentro de las 24 horas al fiscal y comenzara la investigación preventiva La querella, por el contrario, no es gratis, ya que se necesita disponer de un abogado que actúa a nuestro nombre. Quizá la diferencia fundamental, aparte del tema económico, es que en la denuncia, la persona denunciante no forma parte del procedimiento. En cambio en la querella, el querellante lo hace en su propio nombre, defendiendo sus propios derechos, formando parte como acusación particular, se hace necesaria la presencia de un abogado. Cuando la denuncia sea ante la fiscalía, el fiscal al recibir una denuncia o información fehaciente sobre la comisión de un delito dirigirá la investigación conforme a las normas y procedimientos requiriendo el auxilio de la policía Boliviana y el Instituto de Investigaciones Forenses, en todos los casos informara al juez de instrucción penal, dentro de las 24 horas.

3.- ¿CUÁLES SON MIS DERECHOS COMO VÍCTIMA DE UN DELITO?

R: Se considera víctima:

  1. A las personas directamente ofendidas por el delito;
  2. Al cónyuge o conviviente, a los parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad, al hijo o padre adoptivo y al heredero testamentario, en los delitos cuyo resultado sea la muerte del ofendido;
  3. A las personas jurídicas en los delitos que les afecten; y,
  4. A las fundaciones y asociaciones legalmente constituidas, en aquellos delitos que afecten intereses colectivos o difusos, siempre que el objeto de la fundación o asociación se vincule directamente con estos intereses.

Si eres víctima de un delito tienes derecho a:

  • Derecho a ser atendido (a) por los jueces, fiscales del Ministerio Público y la Policía.
  • Derecho a recibir un trato digno, acorde a su condición de víctima.
  • Derecho a denunciar el delito ante las instancias correspondientes.
  • Derecho a ser informado (a) del estado del proceso, de tus derechos y de las actividades que deba realizar para ejercerlos.
  • Derecho a solicitar protección a los fiscales del Ministerio Público frente a presiones, atentados o amenazas, o tu familia. Los juzgados y Tribunales garantizarán la vigencia de tus derechos durante el procedimiento.
  • Derecho a obtener reparación, restitución de las cosas que le hubieren sido robadas, hurtadas o estafadas, a que los fiscales del Ministerio Público promuevan medidas para facilitar o asegurar la reparación del daño sufrido y a demandar la indemnización de los perjuicios sufridos.
  • Derecho a ser escuchado (a) por el fiscal o juez de garantía, antes de decidirse la suspensión o término del procedimiento.
  • Derecho a interponer una querella a través de un abogado.
  • Derecho a participar en el proceso, a obtener de la policía, los fiscales y de los órganos judiciales, apoyo y facilidades para realizar los trámites en que deban intervenir y asistir a las audiencias judiciales en que se trate su caso.
  • Derecho a reclamar ante las autoridades del Ministerio Público o el juez que corresponda frente a las resoluciones que signifiquen el término de su caso.

4.- ¿QUÉ DOCUMENTOS DEBO PRESENTAR PARA REALIZAR UNA DENUNCIA?

R: En todos los casos, debe presentar su cédula de identidad y, los extranjeros, pasaporte.

5.-¿QUÉ DEBO HACER SI SOY TESTIGO DE UN DELITO?

R: Debe contactarse en forma inmediata con la Policía Boliviana. En caso de robo en un domicilio particular u homicidio, trate de no mover o tocar los objetos en el lugar del suceso, para que las unidades policiales (FELC-C) reúnan la mayor cantidad de pruebas posible.

6.- ¿QUE HACER SI ERES VICTIMA DE UN ROBO?

Una de las manifestaciones de esta innata maldad humana son los temidos robos con violencia e intimidación. Se producen constantemente en todas las naciones, incluidas las más desarrolladas. A pesar de que la lucha contra ésta modalidad delictiva suele ser una de las principales prioridades del Estado a través de la Policía Boliviana, que la lotería del destino no te exime de que en algún momento puedas ser víctima de un asalto. Sin embargo ten en cuenta que no hay que vivir con temor a él. Así que aprende estos consejos:

NOTA IMPORTANTE: Los consejos que vas a leer son puramente orientativos. No los tomes como una norma general puesto que cada robo o asalto tiene sus propias características. Si se encuentran presentes, atiende siempre a las instrucciones de las fuerzas de seguridad de tu localidad. Al igual que en las restantes situaciones de la vida, si eres víctima de un robo hay dos cualidades que por encima de todo deben destacar: PRUDENCIA y SENTIDO COMÚN

La prevención nunca está de más

Obviamente, el método más eficaz para defenderte de un posible robo es evitar que éste nunca ocurra. Aunque en ocasiones ser víctima de un asalto únicamente depende del azar, con seguir una serie de recomendaciones básicas de seguridad se pueden reducir espectacularmente las probabilidades de que ocurra. Algunas de estas medidas preventivas son:

  1. Evita llevar joyas, relojes y objetos valiosos a la vista. Son sinónimos de un poder adquisitivo alto y son un blanco perfecto para los asaltantes.
  2. Nunca saques dinero en cajeros automáticos que se encuentren en zonas solitarias o poco iluminadas.
  3. Evita en la medida de lo posible las vías poco transitadas, especialmente de noche. Si no tienes más remedio que atravesarlas, procura hacerlo siempre en grupo e intentar permanecer cerca de vías de circulación: la presencia de coches puede ser disuasoria para quién intente asaltarte.
  4. También evita caminar pegado a los muros: pueden ser utilizados como obstáculo para impedir tu huida.
  5. No te internes por las zonas conflictivas o conocidas por su peligrosidad si no es absolutamente imprescindible. Si viajas a lugares que no conoces, infórmate previamente de las condiciones de seguridad de la localidad o barrio.
  6. En casa evita abrir a personas desconocidas, especialmente si estás sólo.
  7. Si se presenta un técnico de luz, agua, gas...exígele siempre mostrar la identificación.

Analiza el ataque

Aunque tomes medidas de auto protección, en ocasiones ser víctima de un atraco no es más que una cuestión de puro azar: encontrarte en el sitio equivocado a la hora inadecuada. Si sufres un robo con violencia e intimidación lo primero que debes tener en cuenta es la forma en que el agresor te está abordando: no es lo mismo que se te acerque pidiéndote un cigarrillo a que sin mediar palabra te coloque un cuchillo en el cuello.

En el caso de que despliegue una gran violencia (exhibiendo armas, empujándote contra una pared, tirándote al suelo, agarrándote del cuello...) lo más sensato en esa situación es no desplegar ningún tipo de resistencia. Muchas veces por puro instinto tendemos a revolvernos cuando nos atrapan de alguna forma, sin embargo ello puede provocar que nuestro agresor nos cause aún más daño al tratar de neutralizarnos. La persona que no duda en tirarte al suelo para quitarte la cartera posiblemente no dudará en patearte las costillas si intentas defenderte. Así pues, en estas situaciones, intenta permanecer lo más tranquilo posible. No hagas movimientos bruscos, ten siempre a la vista del agresor tus manos, y facilítale el robo entregándote lo que te exige: la mayor parte de las veces únicamente estará interesado en tus efectos y no en lesionarte, por lo que cuando más rápido pase ésta situación de crisis será mejor. La misma regla es aplicable cuando sean varias las personas que te aborden, encontrándose en una situación de clara superioridad frente a ti.

Analiza al agresor

Cuando nos encontremos de frente a nuestro agresor (siempre y cuando no haya desplegado una violencia física relevante) podemos evaluar el nivel de riesgo que supone para nuestra integridad con unas sencillas pautas. Obviamente, no es lo mismo que te intenté atracar un curtido y musculoso malhechor de 2 metros y 130 kilos,que un sujeto menor de edad.

Hay algunas pistas que nos pueden ayudar a comprobar el tipo de asaltante que tenemos delante. Una de ellas es la vestimenta. Es obvio que las apariencias engañan, pero si el asaltante presenta ropas andrajosas o raídas, se le puede suponer un estilo de vida marginal, frecuentemente asociado al consumo de alcohol o drogas.

Y si nuestro agresor consume drogas su conducta es peligrosa e impredecible, puesto que el consumo habitual de estupefacientes puede degenerar en un estado de intoxicación, en enfermedades mentales o en un síndrome de abstinencia que les impida dominar adecuadamente su capacidad de raciocinio. Otros síntomas propios de estados de drogadicción son el fuerte olor a alcohol, la incapacidad para articular palabras, los ojos enrojecidos con las pupilas dilatadas y los movimientos torpes o descoordinados. En este caso, conviene tener extremo cuidado con el asaltante. Es fundamental tranquilizarlo en la medida de lo posible, dándole la razón en todo lo que diga y evitando los movimientos bruscos. No obstante, si su estado físico se encuentra notablemente deteriorado y no es un sujeto agresivo, podemos valorar la opción de marcharnos del lugar.

Cuando examines al agresor, evalúa su corpulencia física. Si se trata de una persona sensiblemente más pequeña que tú, puedes de igual forma intentar pasar de largo sin hacer caso a la agresión. En cualquier caso no te fíes: un señor de 1.20 metros de altura puede causar daños muy graves con un arma blanca en la mano. La presencia de bultos sospechosos ensus bolsillos puede revelar la existencia de armas. Ante la duda, actúa siempre con suma prudencia. La misma regla es aplicable a individuos de corta edad.

Examina el lugar

El lugar donde se produce el robo es fundamental a la hora de valorar nuestras posibles opciones. Aunque los delincuentes procuran practicar sus asaltos en lugares poco concurridos, no es extraño que éstos ocurran a plena luz del día, con multitud de personas a tu alrededor.

En el supuesto de que el robo se produzca en sitios donde la posibilidad de recibir auxilio sea nula (descampados, callejones sin tránsito, pasos subterráneos), tus posibilidades de defensa se ven reducidas considerablemente, con lo que si además la actitud o la apariencia de tu agresor te intimida notablemente, lo mejor es que obedezcas sus requerimientos, siguiendo las pautas ya expuestas (no hacer movimiento bruscos, darle la razón, ofrecerle tus efectos...)

Si por el contrario el robo se produce en un lugar concurrido, una buena opción puede ser solicitar ayuda a viva voz (GRITAR AUXILIOOOO!!...). Con ello centrarás la atención del resto de transeúntes en ti y en tu asaltante, lo cual permitirá que otras personas acudan en tu ayuda o que el agresor desista ante la numerosa presencia de testigos.

Busca pruebas

Si a pesar de todas tus precauciones eres víctima de un robo, conviene que tengas muy claros una serie de pasos para ayudar a la Policía Boliviana a localizar a tu agresor delincuente. Estos simples consejos pueden ayudar enormemente a la posterior investigación judicial de los hechos.

  1. En el momento mismo que tu asaltante te deje libre, debes intentar apuntar todos los rasgos físicos que puedas recordar de él. Acabas de vivir una experiencia traumática, y los recuerdos retenidos por tu memoria sensitiva son nítidos y precisos. Conforme pasen las horas, este recuerdo se difuminará de forma exponencial, llegando a un pico drástico a las 48 horas. Por esta razón, nada más sufrir el robo apunta con un bolígrafo o en la agenda de tu móvil los rasgos físicos de tu agresor: estatura, raza, vestimenta, color de ojos, color de pelo, acento, presencia de tatuajes o cicatrices....ayudarás enormemente a la policía a dar con él.
  2. También es importante dar cuanto antes el aviso a la Policía Boliviana Radio Patrullas 110. Podrán realizar operativos (batidas por la zona) tratando de buscar a un individuo que presente las mismas características físicas de tu agresor. Posiblemente te ofrezcan la posibilidad de montarte en un vehículo con ellos, para ver si identificas espontáneamente al delincuente.
  3. Observa si hay cámaras en los alrededores y si hay testigos de los hechos, en cuyo caso pídeles sus señas para dárselas a la policía. Son datos que pueden ayudar enormemente a la identificación de tu asaltante.
  4. Aunque la policía te informará verbalmente de ello, si durante el asalto te han producido algún tipo de lesión debes ir a un centro sanitario para que te faciliten un parte médico que acredite las lesiones. Eso ayudará a la futura investigación judicial.
  5. La policía también te ofrecerá visualizar álbumes de fotos de posibles sospechosos. Por la razón expuesta en el punto primero, pide ver esos álbumes cuanto antes
  6. Por último, un consejo práctico: nunca tires los recibos de los objetos que compres y que te puedan robar (relojes, móviles, joyas....). Si atrapan a tu asaltante pero no aparecen los efectos sustraídos, servirán para poder reclamar la cantidad que costaron.