Tráfico de drogas

Las drogas y el alcohol en los jóvenes

Muchas familias viven con preocupación la posibilidad de que sus hijos se inicien en el consumo de drogas. No se sienten suficientemente informadas sobre este asunto para ayudar a sus hijos a evitar riesgos.

Muchos padres continúan creyendo que el inicio en el consumo de alcohol y tabaco forma parte del proceso natural de maduración. Esta es una actitud tolerante que entraña no pocos riesgos, si atendemos al importante número de problemas relacionados con el abuso de tales sustancias, especialmente entre los más jóvenes.

Tomar conciencia de estos riesgos será de gran utilidad, tanto para ti como para tus hijos. Aunque en muchas ocasiones los mensajes que circulan en nuestra sociedad sobre las drogas se centran en su relación con la dependencia, el delito o la muerte, es preciso tener en cuenta dos hechos:

  1. El consumo de drogas no forma parte de la vida cotidiana de la inmensa mayoría de los jóvenes.
  2. La mayoría de las personas que prueban las drogas en alguna ocasión, deja de consumirlas tras algunos contactos con ellas.

Por lo general, la salud de quienes se limitan a probar drogas, no se ve afectada (aunque, en ocasiones, una sola toma ha ocasionado serios problemas). Sin embargo, existen considerables riesgos asociados al abuso de drogas. En relación con esto, no podemos olvidar que tal y como muestran los estudios realizados en los más diversos lugares de nuestro mundo, los jóvenes tienen más problemas a consecuencia del abuso de alcohol, que del consumo excesivo de otras drogas.

PORQUE ALGUNAS PERSONAS CONSUMEN ALCOHOL Y DROGAS?

La mayoría de los padres no entienden por qué algunos jóvenes se interesan por probar las drogas y el alcohol, y se muestran convencidos de que sólo las consumen quienes tienen problemas que no pueden controlar: por ejemplo en casa (padre autoritario, madre alcohólica, etc.), en la escuela (malas notas repetidas, fracaso escolar, falta de motivación, etc.), con los amigos, etc.

Sin embargo, la realidad es bien distinta. Los motivos para interesarse por las drogas son tan variados como las personas, veamos algunos:

Porque les agradan sus efectos inmediatos.

Porque sus amigos y amigas las usan.

Porque quieren vivir nuevas experiencias.

Porque sienten curiosidad por los efectos.

Porque las drogas son fáciles de obtener.

Porque quieren transgredir las normas.

Las personas que consumen drogas, lo hacen por diferentes razones y en situaciones, asimismo, diversas. La siguiente información puede ayudar a entender mejor estas diferentes maneras de consumir drogas.

  • Hay personas que consumen drogas porque sienten curiosidad por conocer sus efectos. En muchas ocasiones se trata de un uso experimental que no continuará, o en todo caso, se limitará a algunas pruebas.
  • Es probable que hayas oído hablar de consumo recreativo. Este término se utiliza para hacer referencia a aquellos usos de drogas en los que se busca diversión y placer. Muchos de los jóvenes que toman drogas las usan de esta manera. Cuando este consumo se interrumpe tras períodos breves y no favorece otras conductas de riesgo (conducción en estado de intoxicación, por ejemplo), no suele ocasionar problemas. Cuando, por el contrario, se convierte en un consumo crónico, asociado a todos los momentos de diversión, puede favorecer un proceso grave de dependencia psicológica y social.
  • Cuando hablamos de uso problemático de drogas nos referimos a toda forma de consumo que conlleva efectos negativos para el bienestar del consumidor y/o de su entorno. En ciertos casos, el consumo de una determinada sustancia se hace necesario para ser capaz de vivir el día a día. Es lo que conocemos como dependencia (física, psicológica, social o una mezcla de las tres). En este caso, el uso de drogas acabará provocando problemas de salud (orgánicos y psiquiátricos), pérdida de amistades, problemas económicos o legales, etc. Sólo una pequeña parte de los consumidores de drogas se convierte en usuario problemático. Si crees que tu hijo puede encontrarse en esta situación, no dudes en contactar con los servicios sociales o sanitarios de tu municipio.

En ellos encontrarás información, orientación y apoyo.

Es importante comprender que nuestro propio consumo de alcohol condiciona el punto de vista de nuestros hijos, y sus actitudes hacia ésta y otras drogas.

Tus hijos observan cómo en nuestra sociedad se permite, cuando no se alienta, la venta de bebidas alcohólicas en los más diversos lugares (supermercados, bares, polideportivos, estaciones de servicio de autopistas, etc.), sin demasiados miramientos.

Para aclarar esta situación, y ayudar a tus hijos a tomar decisiones responsables al respecto, es importante que sean conscientes de los siguientes riesgos:

  • Beber en un período corto de tiempo, con el objetivo de emborracharse, es especialmente peligroso para los jóvenes.
  • Sus organismos aún no han madurado, por lo que el alcohol les afectará más intensamente.
  • Algunas de las bebidas preferidas por los jóvenes tienen una graduación elevada, como ocurre, por ejemplo, con los licores que se usan en diversas mezclas de moda.
  • Puede haber tanto alcohol en una botella de 21 KUING (esos refrescos con alcohol que empiezan a proliferar entre nosotros), como en un vaso de whisky.
  • Un número importante de adolescentes y jóvenes, son hospitalizados cada año en los servicios de urgencias, en estado de intoxicación etílica.
  • El consumo combinado de bebidas alcohólicas y de otras drogas resulta especialmente peligroso. El alcohol puede, por ejemplo, aumentar el riesgo de padecer una sobredosis de otras drogas.
  • Tus hijos observan cómo en nuestra sociedad se permite, cuando no se alienta, la venta de bebidas alcohólicas en los más diversos lugares (supermercados, bares, polideportivos, estaciones de servicio de autopistas, etc.), sin demasiados miramientos.
  • Tras haber bebido alcohol, aumenta notablemente el riesgo de sufrir un accidente de tránsito (el 50% de los jóvenes fallecidos los fines de semana en nuestras carreteras, tenían un nivel de alcoholemia superior al legalmente permitido).
  • Es, asimismo, más probable que se vean envueltos en peleas.
  • El abuso regular de alcohol durante los fines de semana, limita las posibilidades de desarrollo de tus hijos, al reducir su tiempo de ocio a noches de alcohol y mañanas de resaca (¡cuando se despiertan antes de la hora de la comida!).

INFORMACIÓN PARA TUS HIJOS SOBRE DROGAS

El consumo de drogas entraña diversos riesgos. Los que señalamos a continuación, hacen referencia, en general, a los riesgos asociados al consumo de cualquier droga de venta ilícita:

  • El usuario no puede estar seguro de la sustancia o sustancias que realmente toma, pues muy probablemente, el producto que compra no será puro sino que habrá sido sometido a diversos procesos de adulteración.
  • El desconocimiento sobre la composición y potencia del producto comprado, puede dar lugar a reacciones indeseadas, como una sobredosis.
  • No se pueden conocer con exactitud los efectos que para una persona concreta tendrá una droga determinada, aún en el caso de que la haya consumido con anterioridad.
  • La mezcla de drogas diversas es particularmente peligrosa.
  • Además, salvo en cantidades que los jueces acepten como destinadas al consumo propio, la posesión de drogas ilícitas constituye un delito perseguido por nuestro Código Penal, y castigado con fuertes sanciones económicas y penas de prisión.

¿QUÉ HACER SI CREES QUE TU HIJO ABUSA DEL ALCOHOL?

Los niños conocen el alcohol desde una edad temprana. Muchos prueban su primera bebida alcohólica antes de los 14 años, generalmente en grupo, en parques o en determinadas zonas de nuestras ciudades. Comparten latas, botellas o jarras, y beben con rapidez, buscando la intoxicación a corto plazo. En muchos casos, cuando los adolescentes comienzan a ir a bares, para ellos beber significa emborracharse.

Determinados juegos, como el “Kinito”, han convertido la borrachera en una rutina. Si crees que tus hijos han comenzado a beber, actúa con calma. Explícales por qué estás preocupado, y asegúrate de que entienden los riesgos asociados al abuso de alcohol.

Puedes ayudar a tus hijos a reducir estos riesgos actuando de la siguiente manera:

  • Haciéndoles ver que, independientemente de las opiniones de sus amigos, beber alcohol no es una conducta necesaria, ni mucho menos obligatoria, sino que es una opción sobre la que cada persona debe decidir.
  • Recordándoles que el consumo de alcohol perjudica especialmente a los menores de edad, aún en proceso de maduración; razón ésta por la que las autoridades sanitarias han decidido prohibir a los adultos la venta de alcohol a menores.
  • Animándoles a que si cuando sean mayores deciden consumir alcohol, consuman bebidas de baja graduación.
  • Consensuando normas sobre las fiestas. No estés lejos si tu hijo tiene una fiesta en casa. Evita tentaciones tales como dejar a su alcance tu propio bar, y proporciónale comida sólida (pan, arroz, y pasta, por ejemplo) de manera que no beba con el estómago vacío. Si tu hijo va a ir a una fiesta, no olvides preguntar dónde tendrá lugar.

Asegúrate de que tu hijo tiene una forma segura de volver a casa por la noche.

¿Qué hacer si crees que tu hijo consume drogas ilegales?

Estos signos, sin embargo, pueden formar parte del proceso natural de maduración. Pueden, además, ser provocados por otro tipo de problemas en los que las drogas no tengan nada que ver. Aunque este hecho puede resultar frustrante para aquellos padres que buscan signos evidentes e inequívocos de consumo de drogas, lo cierto es que su inquietud no tiene una respuesta sencilla. Para manejar adecuadamente el temor que los padres puedan sentir al intuir que sus hijos usan drogas, los siguientes consejos pueden resultar de ayuda:

  • No acuses a tus hijos de una conducta cuya veracidad ignoras; puede ser el comienzo de un enfrentamiento que no resolverá nada; además, si finalmente estás equivocado, vuestra relación se verá deteriorada.
  • Busca un momento en el que creas que podréis hablar sin interrupciones.
  • No abordes el tema en un momento en el que creas que está bajo la influencia de alguna droga. Existen algunos signos externos del consumo de drogas, como, por ejemplo: un cambio en la apariencia física, los amigos, los intereses, los hábitos de sueño o alimentarios, de humor, etc.
  • Decide cuál será tu reacción si tu hijo te dice que consume drogas.
  • Pregúntale su opinión sobre el asunto de las drogas, y escucha con respeto cuanto diga.
  • Si crees que tu hijo miente respecto a su relación con las drogas, intenta no enfadarte; procura plantearte el asunto en términos de eficacia: piensa qué conducta tuya puede ser más útil para resolver el conflicto.
  • Deja bien claro que lo que te preocupa es su salud y su bienestar.
  • Asegúrate de que sabe que estás ahí para ayudarle a superar cualquier dificultad que se le presente.
  • Deja claro qué conductas consideras aceptables, y qué otras no estás dispuesto a tolerar.
  • No recurras a las amenazas; aunque parecen una solución rápida a corto plazo, en la práctica no dan los resultados esperados.
  • Asegúrate de que asume la responsabilidad de sus actos y las consecuencias que de los mismos puedan derivarse. 22 Que hacer en caso de urgencia? Las drogas de síntesis, las anfetaminas (speed) y el LSD, pueden provocar sensaciones de pánico. Si esto sucede:
  • Ayúdale a relajarse; no te asustes, habla con un tono de voz normal y no dejes que note tu preocupación o tu miedo.
  • Explícale que la sensación que está experimentando se pasará.
  • Invítale a sentarse en una habitación tranquila, tenuemente iluminada.
  • Si comienza a respirar agitadamente, cálmale y ayúdale a hacerlo de manera sosegada y lenta. Drogas como la heroína y los tranquilizantes pueden hacer que el consumidor se sienta adormilado. Si ello sucede:
  • Cálmale, hablando con voz suave y sin dar muestras de angustia.
  • No le asustes, ni le confundas, ni dejes que se preocupe.
  • Si los síntomas persisten, ayúdale a ponerse en posición de recuperación.
  • No dudes en llamar a una ambulancia si no empieza a reanimarse.

Es importante saber qué hacer en caso de que encuentres a tu hijo en mal estado tras haber consumido drogas.

Es importante saber qué hacer en caso de que encuentres a tu hijo en mal estado tras haber consumido drogas. Beber demasiado alcohol puede ocasionar pérdida de conocimiento. Esto también puede suceder si se utiliza heroína o tranquilizantes; o si tras haber ingerido éxtasis u otras drogas de síntesis, se baila intensamente durante horas, sin descansar ni beber suficientes líquidos no alcohólicos. Una sobredosis de la mayoría de las drogas, causa también pérdida de consciencia. Si esto sucede:

  • Telefonea inmediatamente al 112 y pide una ambulancia.
  • Sitúa a tu hijo en la postura de recuperación, de manera que en caso de vómito, no se ahogue.
  • Controla su respiración; prepárate para hacer una respiración boca a boca.
  • No dejes que se enfríe, pero tampoco te excedas con el calor; si ha consumido “éxtasis” y crees que puede tener hipertermia, trasládale a un lugar en el que pueda recibir aire fresco, y quítale la ropa de abrigo que sobre (gorro, guantes, etc.).
  • Quédate con él todo el tiempo; si necesitas marcharte para llamar a una ambulancia, vuelve enseguida.
  • Si sabes qué sustancia ha consumido, comunícaselo al personal de la ambulancia. Si tu hijo está bajo los efectos de una intoxicación alcohólica severa, no le dejes dormir solo; pues existe riesgo de ahogo en caso de vómito. Vigílale, asegúrate de que duerme sobre un costado y de que respira.

Una persona inconsciente debe ser movida suavemente hacia la postura de recuperación, a fin de evitar que su lengua se desplace hacia atrás y provoque su asfixia.

Información acerca de las drogas

En cualquier caso llame gratuitamente desde un teléfono móvil a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico 800-101344 o Radio Patrullas 110 o a la Patrulla de Auxilio y Prevención al Ciudadano PAC 120